El cliente tenía las ideas muy claras, el espacio debía ser alegre, confortable y versátil para que lo pudieran utilizar varias personas. El segundo objetivo de esta oficina era el de poder hospedar a algún familiar o amigo, por lo que la habitación debía posibilitar este hecho.

Se trata de un espacio de trabajo en casa para un cliente al que el color rosa ¡le chifla! En este sentido, Ikea ofrece soluciones asequibles y prácticas, por lo que lo tuve bastante claro desde un principio.

Uno de los requisitos estéticos indispensables era la presencia del rosa desaturado como color principal, por lo que diseñé una paleta de color que combinara el rosa y sus diferentes valores, así como otros colores no predominantes pero si de acento y/o apoyo, como el púrpura o el rojo.

Todas las imágenes muestran las fotografías (renders) realizados para presentar al cliente la propuesta final.