Es una de las tiras cómicas que me gustaba leer cuando era pequeña, en el periódico que compraba mi padre los fines de semana.

En clave de humor, escrita y dibujada por Bill Watterson, cuenta las peripecias de Calvin, un niño de 6 años que adora a su peluche de tigre, y que parece cobrar vida cuando están a solas.

Quise, en un día de ocio, hacer mi tributo personal a este artista y a su genial trabajo, así que este fan art se lo dedico a él.

De pequeña me encantaba la aparente simplicidad del estilo de dibujo, una línea casi de boceto, constante pero con este acabado tan orgánico, que probablemente era lo que, siendo una niña, admiraba de él.